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Aunque ubicado en un sector privilegiado de la ciudad de Medellín, el progreso y la modernidad, caprichosamente, le impusieron al barrio Naranjal vecinos muy poderosos que terminaron por aislarlo. Entre ellos, la autopista, la Plaza de espectáculos la Macarena, el Metro, el río Medellín, la carrera 65, varios hipermercados, la avenida san juan, el estadio y algunas urbanizaciones residenciales.

El Naranjal terminó siendo una isla que resistió en soledad a los cambios urbanísticos y arquitectónicos que fueron transformando a Medellín. Adentrarse por sus calles y observar las fachadas de casas, talleres y parqueaderos, es recorrer esa ciudad que se estancó en el tiempo, se negó al cambio y evitó la renovación. Un barrio que por donde se le mire es Patrimonio de una ciudad sin memoria.

Solitario e imponente, el edificio de las dos Palmas, es una de las construcciones que más sobresale en el Naranjal Un edificio de cinco pisos, construido al finalizar los años sesenta y que para la época fue símbolo de lujo y comodidad. Cada piso con seis piezas, dos patios, dos baños, cocina amplia, balcón y terraza.

Allí, en el tercer piso vive Don Hector Hernán Vidales. Quien en otra época fuera administrador de bares y hoteles famosos del centro de la ciudad como el Club Costa Rica. Hector Hernan llégo de 16 años al Naranjal, su padre era el dueño del edificio de la dos palmas y al morir le dejó uno de los pisos como herencia. Ahora, pensionado, alquila las 5 habitaciones de su casa para sobrevivir.

Don Héctor Hernán se describe a sí mismo como poco sociable. Contradictoriamente él es uno de los pocos habitantes del Naranjal que no se opone al Plan Parcial. Si la EDU (Empresa de Desarrollo Urbano) le paga lo que es justo y le corresponde como propietario, don Héctor Hernán, con dolor en el alma pero sin pensarlo dos veces: empaca y se va.

Mientras sucede eso y desaparecen poco a poco este insólito barrio para montar edificios y locales, Don Héctor Hernán sigue sentado ahí, en su silla favorita en compañía de sus perros y nietos adoptivos, esperando el desarrollo y la renovación. Esperando ese fatídico día que toquen a su puerta y le digan adiós.

Documental Web El Naranjal. Antes que desaparezca / proyecto completo
 
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