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A un costado de la Avenida San Juan, una de las más transitadas de Medellín, se levanta orgulloso el barrio El Naranjal. Y ahí, en una de las siete bodegas de reciclaje que tiene el barrio, nos encontramos con Rosa Angélica que como muchas personas en nuestra ciudad vive de las miles de toneladas de basura que a diario desechamos. Lo que para la gente puede ser visto como algo sin valor, para Rosa es fuente de ingreso económico.

Doña Rosa lleva 19 años trabajando en El Naranjal. Llegó aquí con su madre cuando otra construcción pública (El Metro) arrasó y desplazó, en pro del desarrollo y la modernidad, cientos de negocios y familias en el sector de Guayaquil. En Naranjal comenzó vendiendo jugos en la calle, luego adquirieron una bodega y comenzaron con el negocio del reciclaje.

Mientras estuvimos hablando con Rosa de su trabajo y sobre este paraíso oculto que se llama El Naranjal, pudimos verla trabajar sin descanso: separando, empacando, amarrando y hasta cargando bultos gigantes llenos de plástico. En su trabajo cada segundo es dinero, por esta razón accedió a la grabación del video con la condición de que ella debía seguir con sus actividades laborales, lo que nos pareció una muy buena opción para documentar la manera en que hace su trabajo.

Muchos de los plásticos y residuos sólidos que los habitantes desechan pasan por las manos no sólo de Rosa Angélica, sino de otros recicladores que llevan a este barrio los objetos que recogen por las calles de la comuna 11 “Laureles” a la que pertenece El Naranjal.

Desde hace años la basura, el reciclaje y el manejo de los residuos sólidos se convirtió en un negocio grande y lucrativo. Parte de los desechos recogidos por los recicladores vuelven a la industria y se reutilizan. Como el PET con el que se hacen camisetas, zapatos, tejas y hasta casas.

Según el famoso Plan Parcial Naranjal-Arrabal, liderado por la Empresa de Desarrollo Urbano de Medellín (EDU) una vez desaparezca el barrio, allí se levantarán edificios con miles de apartamentos y decenas de locales comerciales estratos 5 y 6.

En cada apartamento se planea tener un shut de basura que permitirá el control y el negocio de toneladas de residuos sólidos producidos por las miles de personas que habitarán este complejo urbanístico. Lo que eliminaría al reciclador tradicional y al intermediario en este ciclo, dejándole a una sola empresa todo el lucrativo negocio.

Excedentes LM se llama la bodega donde labora Rosa y de la cual, dependen económicamente 4 familias. Aunque el Plan Parcial ya se está ejecutando, aún hay incertidumbre en el futuro de Rosa Angélica, porque no sabe para donde se tendrá que ir si la supuesta “renovación urbana” pasa por su puesto de trabajo.

Documental Web El Naranjal. Antes que desaparezca / proyecto completo
 
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