p
fac    |  Colaboraciones: hand[a]lefthandrotation.com

fanzine
 

Valparaíso Inamible es una producción dereojo comunicaciones dividida en 11 documentales temáticos que irán apareciendo en esta ficha conforme se estrenen en la red.

Valparaíso Inamible expone múltiples retratos de la ciudad puerto. La odisea de los cambios y de los sueños permanentes, a modo de puzzle sin piezas ni guión. Lo inamible se hace presente como una interpretación libre y sin límites; que deambula en una ciudad indefinida e inexistente. Fue el escritor chileno Baldomero Lillo, quien con su cuento “Inamible”, vislumbró una ficción llena de estereotipos. En un lugar donde los personajes rondan entre el absurdo, la inoperancia y el ansia de sobresalir sin medir consecuencias.

En el imaginario colectivo, lejos de todo momento cotidiano, Valparaíso es una ciudad cuantiosa y delirante. A primera vista y de manera burda, su sospechosa gestión parece contener un gran acervo de ideas y talento planificador en torno a su postal, entregando algarabía y desarrollo. Del otro lado, la realidad golpea fuerte, y sus ciudadanos empujan el ímpetu de no ser olvidados por el paso del tiempo, tratando de construir una trinchera de representatividad.

En esta serie web, Valparaíso se inspira en la fragmentación de una ciudad construida sobre una palabra sin clasificar por Lillo, que no se nombra y padece. Sobre un mensaje que vive al margen: Inamible.

“Voy al cerro,
pillo un animal inamible
y me tropiezo con ‘El Guarén’”
Baldomero Lillo








Valparaíso se convirtió en un anfiteatro que debe exponer en sus calles la manifestación y ficción histórica de la carnavalización. Pareciera que existe un afán por seguir al primero de la fila, excluir situaciones y adórnalas con la grandilocuencia de la fiesta o puestas en escena. Realidad que deja entre sus despojos excesos, despilfarro de dinero y un cúmulo de desperdicio. Pero a pesar del chimbombo, la música y el tambor, sabemos que la verdadera cultura que identifica a sus habitantes, se encuentra expropiada por la inoperancia.



 

Valparaíso parece estar convirtiéndose en otra ciudad y su antigua figura se va trasformando en un recuerdo. Es un hecho que existe otra postal, con nuevos negocios y proyectos inmobiliarios que amenazan la vida de barrio. Para algunos es un necesario progreso y Plan Regulador se ajusta sospechosamente a ello. Otros se consideran desplazados, que se va desarmando la identidad local y no se conforman, enfrentándose como vecinos organizados ante el poder que los destruye. La ciudad sucumbe ante modelos estandarizados y remodelaciones siúticas, donde el residente no tiene cabida ni acceso.
 


La falta de trabajo y el endeudamiento municipal, han sido la excusa perfecta para crear y justificar dos proyectos emblemas: La construcción del Mall Barón y el Terminal 2. Olvidando levantar propuestas para rescatar e invertir en el abandonado plan de Valparaíso. ¿A quién representa y qué intereses esconde la promoción y la lucha contra estos dos proyectos? El residente libra su batalla diaria en los cerros, mientras el poder se beneficia, los desplaza e imagina construir un muro divisorio entre el mar y la ciudad, siendo el Mall y el T2, un espejismo de integración.
 

“Alimapu” fue el nombre dado por los Changos a Valparaíso. Se dice, sin ser parte de la historia oficial, que un gran incendio ejecutado por los españoles inspiró el nombre. Siglos después, el porteño Joaquín Edwards Bello la llamó “Ciudad del Fuego”. A pesar de los años, la ciudad sigue sin una reacción adecuada ante siniestros, agoniza y resucita de un incendio tras otro, estalla y se alimenta de negligencias. El año 2014 ocurrió la última tragedia, dejando a más de 2.500 viviendas afectadas, 12.500 personas damnificadas, 15 víctimas fatales y más de 1.000 hectáreas consumidas. Valparaíso aún no se recompone, no entiende y sospecha.


   


La gentrificación, proceso que renueva los espacios hasta convertirlos en otros, llegó para quedarse. Se observa en boletines que anuncian construcciones renovadas y prometen una hermosa vista a costa de los residentes. Sus pasos de gigante egoísta irrumpen ante el abandono, estigmatización, especulación, encarecimiento y expulsión de los barrios. ¿Quiénes han construido este nuevo orden? Es la pregunta que resuena todos los días ante los adoquines arrancados de la memoria.
   
     
Valparaíso Inamible
Facebook Valparaíso Inamible
 
fac    |  Colaboraciones: hand[a]lefthandrotation.com